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La argentina Mayki Gorosito ya tiene su sitio en el Premio Conchita Viera

Mientras, la extremeña que da nombre al galardón agradece el compromiso de la Diputación de Cáceres, que le llevó a poder encontrar el cuerpo de su padre.

Reconocer la trayectoria profesional de personas que hayan contribuido al fortalecimiento y desarrollo de políticas públicas en materia de memoria democrática, así como a la defensa de los derechos humanos y la dignidad de personas represaliadas y perseguidas por razones políticas, ideológicas, sociales, o de cualquier otro tipo. O lo que es lo mismo, pero en resumen: “trabajar en pro de la memoria y contra el olvido”. Esto es lo que persigue desde hace dos años el Servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación Provincial de Cáceres con la creación del Premio Conchita Viera.

El nombre de este galardón homenajea a una vecina de Valencia de Alcántara, que ha estado toda su vida luchando por recuperar la memoria y los restos de su padre, Amado Viera, quien fuera alcalde de la localidad y fue asesinado por el franquismo en 1936. De hecho, tras encontrar su cuerpo en 2024 después de 82 años de búsqueda en la Mina Terría -un antiguo yacimiento minero situado en la localidad valentina- junto con 47 cuerpos más de hombres asesinados por la represión franquista, exclamó: “Ahora ya sí puedo morir tranquila”.

Así lo expresó la propia Conchita el 24 de mayo de hace dos años, durante la gala de entrega de la primera edición de este premio, en la que tras reconocerse su trayectoria y lucha, fue a parar a manos de Francisco Etxeberria, antropólogo y médico forense reconocido internacionalmente, que ha trabajado en numerosos proyectos de exhumación de fosas comunes. Mientras que el 28 de octubre pasado, su segunda edición recayó en el activista colombiano experto en derechos humanos Pablo de Greiff.

Precisamente, el propio presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, subrayó hace unos días en la presentación de la tercera edición de este galardón que Conchita para él “es un referente”, puesto que “desde la templanza y el respeto, ha luchado toda su vida por saber qué le pasó a su padre, y por qué se quedó sin padre tan joven, sin ningún sentido”. Manuel Martínez-Estéllez, hijo de la protagonista, lo acompañaba en el acto.

TERCERA EDICIÓN DEL PREMIO PARA MAYKI GOROSITO

Ahora, la satisfacción de recibir este galardón ha recaído en la argentina Mayki Gorosito, exdirectora del Museo Sitio de Memoria ESMA de Buenos Aires, en una gala que tuvo lugar en la tarde-noche de este pasado jueves, 21 de mayo, en el Auditorio del Complejo Cultural San Francisco de Cáceres, siendo conducida por la periodista Nieves Concostrina.

La presidenta del jurado, la investigadora del CSIC, Laura Muñoz Encinar, fue la encargada de dar a conocer el nombre de la galardonada indicando que “con este galardón queremos reconocer una trayectoria comprometida con los derechos humanos, la justicia y la memoria, que trasciende fronteras y que conecta luchas aparentemente distintas, pero profundamente vinculadas”.

Y es que hubo un tiempo en el que el actual Museo Sitio de Memoria ESMA, de la capital argentina, fue un centro clandestino de detención, tortura y exterminio, durante la dictadura de Jorge Rafael Videla. Sin embargo, hoy en día es un espacio de reflexión, un referente para el conocimiento de la historia reciente, para fortalecer una ciudadanía comprometida con los derechos humanos y para propiciar un diálogo intergeneracional en el presente y hacia el futuro.

Precisamente, detrás de todo esto ha estado, durante años, la que fuera su directora Mayki Gorosito, quien al recoger este galardón respondió con profunda emoción y agradecimiento “todas las personas e instituciones por su convicción transformada en acción, que piensan, hacen, definen políticas y luchan por contar cada día con más memoria, más verdad y más justicia”.

No obstante, advirtió de que “nunca es suficiente todo lo que hagamos desde el lugar que nos toque, así que gracias por permitirme abrazar también vuestra lucha inclaudicable, por la memoria aquí en España”.

“SEGUIR DANDO PASOS EN LA VERDAD, LA JUSTICIA Y LA REPARACIÓN”

Así pues, aplausos y mucha emoción estuvieron presentes durante la velada de este jueves, cuyo punto álgido tuvo lugar cuando el auditorio pudo escuchar a la mujer que da nombre a este galardón, Conchita Viera, quien a través de un vídeo proyectado lamentó no poder estar –debido a sus 93 años de edad- y agradeció el compromiso de la Diputación, que le llevó a poder encontrar el cuerpo de su padre. Eso sí, insistió en que a ella ahora la deben suceder otras personas que sigan dando pasos “en la verdad, la justicia y la reparación”.

Ante estas palabras, el presidente de la Diputación de Cáceres subrayó que “ojalá este país tuviera muchas ‘conchitas vieras’, ojalá hubiera esa constancia, esa resiliencia, esa paz, ese intento de conocer la verdad sin ningún tipo de rencor, ni ánimo de venganza para saber qué fue, por qué”. “No tuvo un padre durante su infancia y yo la conocí cuando ella tenía setenta años y me dijo: Miguel Ángel, no me puedo morir sin saber dónde está mi padre; ahora tiene noventa y tres, y me dice: ahora ya sí me puedo morir tranquila”, argumentó.

De hecho, según sus palabras, con este ejemplo “tenemos que saber que hay valores que trascienden a los partidos políticos, que trascienden a las personas, por eso es tan importante fortalecer las instituciones, que son quienes garantizan la vida democrática”.

En este sentido, Morales reiteró el compromiso de la institución que preside para continuar en el trabajo iniciado, “para hacer pedagogía, para enseñar a los jóvenes, para intentar que los jóvenes aprendan que la política con mayúsculas son actos como este; que la política en mayúscula es seguir invirtiendo en memoria, en cultura; que la política con mayúscula es seguir sabiendo lo que nos pasó, es saber que vivimos en una democracia y que la democracia hay que fortalecerla permanentemente”.

Cabe destacar que en la entrega de la tercera edición del Premio Conchita Viera, entre el público, además de diputados y diputadas del equipo del Gobierno provincial, así como otros representantes públicos y ciudadanía llegada de toda Extremadura, se contó con una representación portuguesa encabezada por el secretario de Estado de Turismo, Comercio y Servicios del Gobierno de Portugal, Pedro Machado, a quien agradeció Morales su presencia, y la importancia de seguir manteniendo la relación que mantienen dos países que lucharon por una democracia.

“ABRIR LOS OJOS Y ACTUAR”

La velada también sirvió para insistir en la necesidad de “abrir los ojos y actuar”, recordando que la lucha debe ser continua, porque, tal y como indicó la presidenta del jurado, “vivimos en un tiempo en el que los valores democráticos, que durante décadas creíamos que estaban consolidados, vuelven a ser cuestionados en distintos lugares del mundo”.

“Discursos que relativizan la memoria, que banalizan el sufrimiento o que promueven el olvido, empiezan a ocupar espacios de poder y de influencia. Esto no lo podemos ignorar ni en el contexto internacional donde asistimos con preocupación a procesos de políticas de memoria, de verdad y de derechos humanos ni en nuestro entorno más cercano donde los cambios políticos se interpelan actualmente el futuro de las políticas públicas de memoria”, manifestó Muñoz Encinar.

Por ello, y para concluir, subrayó que “en este escenario la memoria democrática deja de ser un ejercicio del pasado para convertirse en una herramienta imprescindible en el presente, porque sin memoria no hay una democracia sólida, porque sin verdad no hay justicia, y porque sin justicia no puede haber reparación”.

La nota musical al acto la puso el cantante Juan Valderrama, así como las actuaciones del Conservatorio Elemental ‘El Brocense’, de la Banda Sinfónica Provincial y de Chloé Bird, interpretando piezas como “El tango de las madre locas” o “Fiesta lorquiana”. Todos ellos momentos en los que el auditorio rompió en aplausos.

JURADO DE RECONOCIDO PRESTIGIO

Cabe destacar que en esta tercera edición del premio Conchita Viera el jurado ha estado compuesto por ocho personas, todas ellas profesionales y autoridades de reconocido prestigio en Memoria Histórica y Democrática. Así pues, su presidenta ha sido Laura Muñoz Encinar, investigadora del Instituto de Ciencias del Patrimonio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, INCIPIT CSIC. Arqueóloga y antropóloga forense especialista en procesos represivos llevados a cabo en regímenes totalitarios y fascistas del siglo XX en Europa.

A ella se suman como vocales Lorena Chano Regaña, doctora en Derecho Constitucional con mención internacional y premio extraordinario de Doctorado; profesora de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Extremadura; Juan García Pérez, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura; Zoraida Hinojosa Valdizán, directora general de Atención a las Víctimas, Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática; Arritxu Marañón Basarte, viceconsejera de Derechos Humanos, Memoria y Convivencia, Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco; Teresa María Ortega López, catedrática de Historia Contemporánea y decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada; y Fernando Ayala Vicente, jefe de Servicio de Memoria Democrática de la Diputación de Cáceres.

Finalmente, como Secretaria ha estado María Inmaculada Salas Moreno, jefa del Área de Cultura y Deportes de la Diputación de Cáceres.