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El reiki, manos que curan

Los pacientes de Oncología del Hospital Infanta Cristina practican de forma complementaria al tratamiento esta terapia, milenaria en Japón e innovadora en Europa

Desde tiempos ancestrales, cada vez que el ser humano siente un ligero dolor se lleva la mano al lugar del que procede. Como si ese contacto con la piel le calmase. Partiendo de esta disposición, se podría afirmar que desde antaño se aplica el fundamento del reiki, una terapia milenaria japonesa para sanar a través de las manos que, de forma innovadora, cada vez gana más adeptos en España. Y en Extremadura. Esta técnica, para muchos innovadora, se ha aplicado de forma complementaria a pacientes de Oncología del Hospital Infanta Cristina.

El reiki, cuya traducción literal sería REI –energía universal- y KI –energía vital-, ayuda a calmar la ansiedad, el estrés y sienten paz. Se trata de una técnica de canalización y transmisión de energía vital a través de la imposición de manos, que se utiliza para obtener paz y equilibrio en todos los niveles físico, emocional, mental y espiritual. Una terapia que cada vez gana más seguidores. A pesar de que en Asia se aplica desde tiempos inmemorables, en los últimos tiempos irrumpe con fuerza en Europa y cada vez de forma más innovadora. Extremadura, por ejemplo, cuenta cada vez con más personas interesadas en la aplicación de esta técnica hindú, como es el caso de Antonio Sánchez. Este joven, natural de Talavera la Real, se ha dedicado durante toda su vida a la tapicería pero desde hace un par de años ha descubierto en el reiki otra de sus pasiones.

Fue hace dos años cuando este talaverano se sintió atraído por esta novedosa aplicación y comenzó sus estudios. Ahora, posee el segundo nivel que lo acredita como terapeuta oficial para poder aplicar este tratamiento a través de sus manos. “Yo me enteré por la televisión y fue así como me interesé por el Reiki. Es una técnica milenaria con beneficios únicos”, apunta.

Terapia complementaria
A pesar de los múltiples beneficios que señalan quienes lo han probado, todos los terapeutas especializados en esta técnica coinciden en dejar claro de que se trata de una terapia complementaria, no alternativa a la medicina convencional. “Los beneficios están probados con toda clase de pacientes y con diversas patologías físicas y psicológicas. A pesar de esto, se trata de una terapia alternativa, que se puede compaginar con cualquier tratamiento, pero no puede sustituirlo”, aclara Sánchez.

El Hospital Infanta Cristina de Badajoz, ha sido el primero de Extremadura en impartir reiki a personas enfermas de cáncer. Una técnica que utilizan para hacer más llevadero este tratamiento, según explica Antonio, “les aporta tranquilidad, relajación, e incluso una disminución de los efectos secundarios”.
Una paz que les llega a través de las manos de las voluntarias de la Asociación Oncológica de Extremadura. Cada lunes, miércoles y viernes, desde el pasado 19 de octubre, acuden al hospital a atender a estos enfermos y les hacen más llevadero el tratamiento del tumor. “Uno de los máximos objetivos es una tranquilidad, una relajación, una disminución de los efectos secundarios que vienen asociados a los tratamientos”, afirma una de las psicólogas de la Asociación.

“El Reiki no agrede al cuerpo de ninguna manera ni crea adicción ni efectos secundarios o colaterales, ya que no se utilizan sustancias químicas sino solo la energía que posee todo ser humano”, argumenta Sánchez. Y los que lo practican lo subrayan. Y es que, aunque todavía muchos se resistan a creer en él, descubrir que tu salud está al alcance de tu mano –y nunca mejor dicho- lo cambia todo.